La Importancia de Cuidar la Cutícula del Cabello

En primer lugar, te hablaré de la composición y la estructura del cabello para entender cual es la importancia de cuidar la cutícula del cabello.

El cabello es un apéndice o filamento de estructura cilíndrica que crece en la cabeza del ser humano, para entenderlo hay que conocer su compleja estructura. El pelo se aloja en una depresión de la piel llamada folículo piloso, y se divide en dos partes: la raíz (interna) y el tallo (externa).

Estructura del cabello
  • Raíz: En la raíz se produce una gran actividad metabólica y mitótica. La raíz termina en un bulbo en cuyo hueco central se alberga la papila dérmica que es la que alimenta el pelo. Cuando la circulación sanguínea es activa el crecimiento del pelo es rápido, siendo lento en el caso contrario.
  • Tallo: Es la parte principal del cabello y está formado por tres partes concéntricas: cutícula, córtex y médula. El diámetro del tallo es de 70 a 100 micras, y la carga de ruptura del cabello es de aproximadamente de 40 a 60 gramos.
  • Cutícula: Ocupa el 9% de la superficie total del cabello y es una capa protectora resistente a las fuerzas de orden físico y químico que podrían dañar con rapidez las fibras del cabello al emerger de la piel. Su integridad proporciona brillo al cabello y facilidad de deslizamiento cuando se cepilla.
  • Córtex: Constituye la capa media del tallo piloso, ocupa un 70% de la superficie total del cabello, y es el responsable de las propiedades mecánicas del cabello.
  • Médula: Representa el 21% de la superficie del cabello. Se encuentra ubicada en la parte central y está compuesta por células córneas redondeadas, sin núcleo y poco pigmentadas.

Siendo la cutícula la capa protectora a la fibra del cabello, trataremos algunos puntos sobre daños y cuidados.

En el post anterior te hablamos que uno de los daños que sufre el cabello es la destrucción parcial o total de la cutícula, por una desestabilización de su cohesividad o por su cristalización, causada por:

  1. La acción de agentes externos naturales (viento, contaminación, la radiación UV, altas temperaturas, etc.), sin embargo, en la sociedad actual, el mayor daño suele venir de la manipulación excesiva del cabello.
  2. El cepillado excesivo, así como la aplicación de demasiado calor, por medio de secadores, planchas de pelo y rizadores, agreden la cutícula.
  3. Los productos químicos, como los tintes o los champús con sulfatos o mal formulados, decoloraciones, permanentes también se suman y debilitan la cutícula, haciendo que el pelo sea más frágil y quebradizo.
  4. El daño en la cutícula implica también un pelo menos sano. El cabello pierde brillo y adquiere una apariencia opaca y mustia.

Importancia de los cuidados de la cutícula

El cuidado de la cutícula es importante, ya que es la primera barrera de defensa del cabello frente a agentes externos y que protege las estructuras internas más delicadas del tallo piloso.

Además, las cutículas son responsable de gran parte de la resistencia mecánica del cabello.

Tiene una gran importancia como regulador en la hidratación del tallo piloso, que se refleja en la salud y brillo del cabello.

Beneficios del uso del aceite de coco para cuidados de la cutícula y proteger la fibra capilar de principio a fin.

  • Recompone la cutícula capilar para fortalecer el cabello y evitar el quiebre y el florecimiento de sus puntas.
  • Humecta e hidrata el cabello, protegiéndolo de las influencias del medio ambiente.
  • Efectiva acción anti-frizz y anti-estática.
  • Efecto anti-oxidante.
  • Enriquecido con vitaminas E, K y minerales, nutrientes esenciales para el crecimiento de un pelo sano.
  • Rejuvenece el cabello devolviéndole suavidad, brillo y sedosidad.
  • Mejora la calidad del cabello mientras crece.

Fuentes bibliográficas:

Sperling LC. Anatomía del cabello para el clínico. J Am Acad Dermatol. 1991; 25 (1): 1-17.

Bertolino AP, Klein LM, Freedberg IM. Biología de los folículos pilosos. En: Dermatología en medicina general. Volumen I. Fitzpatrick TB, Eisen AZ, Wolff K et al. Eds. Cuarta edición. McGraw-Hill Inc. Nueva York. 1993.

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